Después de casi dos años en mi lista de películas pendientes, me decidí a ver esta historia sobre esos hombres que sentaron las bases del actual capitalismo estadounidense. Me refiero a los pioneros del negocio del petróleo. Hombres movidos por su fe en la prosperidad que puede proporcionar un país emergente como este. Hombres movidos, como bien reza el título del film, por su ambición. La figura del magnate de la industria está personificada en esta historia por Daniel Plainview (cuyo apellido sirvió como nombre para el complejo de extracciones petroleras que aparecía en el videojuego "Red Dead Redemption", una curiosa referencia a la película por parte de los chicos de Rockstar). Plainview comienza siendo un humilde buscador de plata, un hombre que trabaja de sol a sol para buscar su sustento. Hasta que un día, tras un pequeño accidente, descubre un yacimiento de lo que se conocerá como "oro negro". El primero de muchos yacimientos que serán explotados por Daniel.
La historia abarca desde finales del siglo XIX hasta la crisis de 1929, período en el que Plainview tendrá un hijo llamado H.W.. Un hijo que representará la estabilidad y futuro de su empresa petrolera y que dará a Plainview un aire más humano frente a los pobres campesinos que tienen, lo sepan o no, oro negro en sus tierras. Un día, nuestro protagonista y su hijo son visitados por un muchacho que asegura conocer el paradero de una gran reserva subterránea de petróleo. El lugar en cuestión, un pueblecito llamado Little Boston, está regido (extraoficialmente) por un párroco llamado Eli Sunday, quien hará todo lo posible por reconducir la fe de Daniel y de su hijo. Este objetivo está destinado al fracaso, ya que vemos como Daniel está motivado sólo por su propia ambición. Una ambición enmascarada con la fe, "al estilo americano" como suele decirse (recordemos ese "En Dios confiamos" impreso en los billetes de a dolar).
Cartel promocional de la película
La película es una magistral reflexión sobre la fe y el capitalismo en EEUU, sobre como un país "temeroso de Dios" tomó como verdadero mesías al papel moneda y como biblia a los informes de la reserva federal. El lado oscuro del capitalismo es, según vamos viendo en la película, el único lado posible. Un lado que disfruta explotando y engañando a los débiles, analfabetos y estúpidos con el único objetivo de enriquecerse. Y la personificación de este capitalismo es Daniel Day-Lewis en el papel del mentiroso Plainview. Un hombre que, como vemos, poco a poco va perdiendo sus valores y sus sentimientos, que son reemplazados por la codicia y la desconfianza. Un hombre física y mentalmente exhausto por una vida de ambición. Un hombre que antepuso su bienestar económico al bienestar de su propio hijo, pero eso solo podréis saberlo si veis la película.
¡Ojo! No es una película para todos los gustos ya que sus 155 minutos de duración no se hacen cortos, precisamente. Además, el personaje exige cierta sobreactuación que muchos no perdonarán al señor Lewis, aún así su interpretación de este oscuro "héroe" del capitalismo le valió el Óscar al mejor actor en 2007. Lo dicho, si tenéis tiempo y paciencia seréis recompensados con una gran historia y una magnífica reflexión sobre el capitalismo. Pero su excesiva y a la vez justificada duración (los hechos narrados abarcan un cuarto de siglo) pueden echar para atrás a más de un espectador. Le doy un 8 sobre 10 y, quizá en un futuro, un segundo visionado para aclarar ciertos aspectos algo ambiguos como ¿Quién era realmente ese misterioso visitante que avisa a Plainview del yacimiento de Little Boston?
"Mi historia no es agradable, no es suave ni armoniosa como las historias inventadas; sabe a insensatez y a confusión, a locura y a sueño, como la vida de todos los hombres que no quieren mentirse más a sí mismos” Hermann Hesse.
viernes, 28 de junio de 2013
sábado, 22 de junio de 2013
El arte de crear música en el cine
Estaba haciendo el vago, jugando a la consola y manteniendo la mente ocupada en mis cosas, cuando en mi mente han empezado a sonar un par de canciones. Pero no unas canciones cualesquiera, sino clásicos que todos hemos oído alguna vez y que pertenecen a películas inolvidables, que no lo serían sino fuera por estas piezas. Hoy quiero dedicarle una pequeña entrada a esos clásicos que, aunque no sean los mejores, sí que son mis favoritos. Aquí está mi lista de mejores temas del cine.
Aunque la mayoría de las canciones son instrumentales, me gustaría hablar en primer lugar de una que formó parte de la banda sonora de la película "Los Inmortales", con Christopher Lambert y Sean Connery. Hablo de aquella pieza llamada "Who want's to live forever?" que el grupo Queen compuso e interpretó expresamente para el film. Es quizá, junto con otros clásicos del grupo, una de las mejores canciones de Queen y más si tenemos en cuenta el esfuerzo que supone adaptar la letra de una canción a una película.
La siguiente canción será especialmente recordada por los de mi generación, ya que esta ha sido la banda sonora de nuestra infancia. Me refiero al tema principal de "Regreso al Futuro", obra del compositor Alan Silvestri quien pondría la música a la mayoría de películas de Robert Zemeckis, director de la trilogía. La película posee muy buenas piezas musicales, como "The Power of Love" de Huey Lewis (que incluso haría un pequeño cameo en la primera parte de la saga) o la versión de Michael J. Fox de "Johnny B. Goode" pero la más recordada es, sin duda, la música introductoria de la película.
Muchos fans de la saga Star Wars desaprueban la nueva trilogía por motivos diversos pero no se puede dudar que estas tres nuevas historias que narran aquello que ocurrió antes de "Una nueva esperanza" nos brindaron una pieza que yo, personalmente, no puedo escuchar sin sentir un pequeño escalofrío y ver como se me eriza el vello. Hablo de "Duel of the Fates" de John Williams. La pieza acompaña los dos mejores duelos de la trilogía, el que tiene lugar entre Darth Maul, Qui Gon Jinn y Obi Wan Kenobi, y el duelo final entre Darth Vader y Obi Wan. La pieza perfecta para ambas escenas.
Aunque se ha parodiado en incontables ocasiones, el tema principal de "Carros de Fuego" interpretado por Vangelis sigue siendo uno de los clásicos que todos podemos recordar, incluso quienes no hayan podido ver la película pueden reconocer su sintonía en pocos segundos. Pocos son los temas que transmiten tanta fuerza y esperanza como esta obra.
Otra canción capaz de transmitir sentimientos semejantes es la que pudimos escuchar en la película "La Misión", cuya banda sonora corrió a cargo del veterano Ennio Morricone quien nos sorprendió con unos temas muy alejados de su particular estilo "Spaghetti Western" al que nos tenía acostumbrados. Huelga decir que los clásicos de esas mismas películas, sobre todo las aparecidas en la trilogía del dólar o en "Hasta que llegó su hora", constituyen también piezas inolvidables .
Pero si hay una canción que definió mi infancia fue aquella obrita que Danny Elfman compuso para una película de Tim Burton en 1989. Hablo de tema principal de "Batman", una canción que sirvió de inspiración para la que luego aparecería en la serie animada del mismo personaje. Imágenes del Batwing surcando los cielos o del Joker sembrando el caos, acuden a mi mente cuando escucho esa canción.
Otro día "volveré" con otras nuevas sintonías que yo, por lo menos, jamás olvidaré.
*Los vídeos aquí expuestos son obra de sus respectivos dueños y no me pertenecen. Los exhibo como mero apoyo visual y sonoro para el artículo.
lunes, 13 de mayo de 2013
"Cómo lágrimas... en la lluvia."
Ayer, recibí una noticia bastante triste: Constantino Romero había muerto. Quién ha sido durante más de cuarenta años la verdadera Voz del cine, había fallecido de una enfermedad neurológica. Desde Clint Eastwood hasta Arnold Schwarzenegger, desde Mufasa hasta Darth Vader... Todos personajes y actores maravillosos y muy recordados por generaciones de cinéfilos y no tan cinéfilos, que Romero cubrió de un aire de nobleza y solemnidad. Una voz que muchos recodaremos como la voz de nuestra infancia, una voz inimitable y que no olvidaremos en mucho mucho tiempo. Te echaremos de menos, Constantino. Siempre serás una de los mejores, sino el mejor, actor de doblaje que hemos tenido en este país.
Descansa en paz, genio. Y que sepas que todos los recuerdos que nos has regalado gracias a tu voz no se perderán cómo lágrimas en la lluvia.
Y, por supuesto:
Descansa en paz, genio. Y que sepas que todos los recuerdos que nos has regalado gracias a tu voz no se perderán cómo lágrimas en la lluvia.
miércoles, 8 de mayo de 2013
Curiosidades y anécdotas del cine. Primera parte.
Buenas noches. Hoy me apetecía hacer algo distinto, así que he decidido contaros algunas anécdotas del cine que he ido recopilando y leyendo con los años.
La primera es una que me resulto muy divertida. En "Buscando a Nemo" el Tiburón Blanco "Vegetariano" se llama Bruce ¿Verdad? Bien, pues este nombre no surgió fruto de la casualidad. En el rodaje de la película "Jaws", Steven Spielberg llamaba, "cariñosamente", Bruce a la maqueta del terrorífico tiburón blanco que da más de un quebradero de cabeza a Roy Schneider. Pixar le puso ese nombre a su personaje en homenaje a esta anécdota.
Ya que hablamos de Steven Spielberg, su primer perro, el cual tuvo durante casi toda su infancia, se llamaba Indiana ¿Os suena? ¡Que va! ¡Si sólo es el nombre con el que todos recordamos al arqueólogo más famoso de la gran pantalla!
A pesar de que "Fargo" es anunciada como una historia real, los hermanos Coen desmintieron dicha veracidad. Fue un truco "publicitario" por así decirlo.
Y creo que por hoy ya está bien, os dejo una foto de Bruce con el hombre que lo catapultó a la fama:
La primera es una que me resulto muy divertida. En "Buscando a Nemo" el Tiburón Blanco "Vegetariano" se llama Bruce ¿Verdad? Bien, pues este nombre no surgió fruto de la casualidad. En el rodaje de la película "Jaws", Steven Spielberg llamaba, "cariñosamente", Bruce a la maqueta del terrorífico tiburón blanco que da más de un quebradero de cabeza a Roy Schneider. Pixar le puso ese nombre a su personaje en homenaje a esta anécdota.
Ya que hablamos de Steven Spielberg, su primer perro, el cual tuvo durante casi toda su infancia, se llamaba Indiana ¿Os suena? ¡Que va! ¡Si sólo es el nombre con el que todos recordamos al arqueólogo más famoso de la gran pantalla!
A pesar de que "Fargo" es anunciada como una historia real, los hermanos Coen desmintieron dicha veracidad. Fue un truco "publicitario" por así decirlo.
Y creo que por hoy ya está bien, os dejo una foto de Bruce con el hombre que lo catapultó a la fama:
domingo, 21 de abril de 2013
¿Qué opino de...? Hoy: ¡Rompe Ralph!
Buenos días, buenas tardes o buenas noches.
Hoy voy a hablar de esa peliculilla que nos sorprendió las pasadas navidades con una idea de lo más original. Os hablo de "¡Rompe Ralph!". Contrariamente a lo yo creía hasta hace unos minutos, la película no es de Pixar (Lo cual cuesta creer, por lo bien hecha que está y la historia tan original e interesante que nos cuenta) sino de la compañía Disney que, por una vez, no nos bombardea con canciones en cada escena de la película. La historia gira entorno a Ralph, un villano que está harto de ver como su antagonista, "Fix' it" Félix, se lleva todo los aplausos y el reconocimiento mientras él no recibe el más mínimo ánimo. En una de sus noches en el bar de "Tapper", oye hablar de un nuevo juego donde podría ganar algo con lo que obtener cierto reconocimiento: La medalla del héroe. El juego en cuestión, Hero's Duty, es una mezcla entre Call of Duty, Halo y Mass Effect, y se trata del primer "mundo" que Ralph visitará. De hecho lo que ha decepcionado bastante, aunque eso no significa que sea una mala película ni mucho menos, es que nuestro protagonista solo visita dos mundos: Hero's Duty y Sugar rush, una especie de Mario Kart hecho de gominolas y dulces. Prefiero esto, ya que un bombardeo de personajes de varios videojuegos podría haber provocado una historia poco interesante y con varios hilos argumentales difíciles de enlazar de forma convincente. Lo que iba diciendo, en Sugar Rush, Ralph conocerá a Penélope, una niña que desea competir en las carreras del juego pero que, al tratarse de un "glitch" (es decir de un fallo del juego) no puede, siendo esta perseguida por la policía (Por cierto, este es uno de los chistes que más gracia me hizo, los polis eran Donuts) desencadenando una serie de situaciones y demás que no quiero destriparos aquí, tendréis que verla.
La película, aunque no tiene tan buenas bromas como "Toy Story", es graciosa pero lo verdaderamente importante no es el humor sino la historia que nos cuenta. Una historia emocionante y entretenida que nos hace reflexionar sobre el bien y el mal. Alguien dijo una vez que todo héroe necesita un villano que se ajuste a él, y Ralph es un buen ejemplo de ellos. Un ejemplo de que, aunque no prestemos atención a las personas que se cruzan en nuestra vida, sin ellas no seríamos nosotros mismos y que no todo es blanco o negro, bueno o malo, moral o amoral.
¿Lo bueno de esta película? Los personajes y la historia que nos cuentan. Me resulto muy divertida la escena en la que uno de los soldados de "Hero's Duty" habla de la comandante del juego, diciendo que "la programaron con la historia más trágica imaginable". Esa escena me recordó a otra de "El último gran héroe", donde el personaje se cuestionaba si los guionistas son conscientes del dolor que causan a sus personajes. También me gustó el giro final que, aunque los más hábiles a la hora de predecir finales se lo imaginaran, a mí me sorprendió y me agradó enormemente.
¿Lo malo? Bueno, es difícil buscarle algún fallo o algo que no te guste a esta película pero, como ya dije antes, muchos esperábamos más escenas con los personajes "famosos" que salen en ella. Zangief, Ryu o M. Bison de "Street Fighter", Kano de "Mortal Kombat" o Sonic, apenas salen unos minutos pero esto no es nada malo, cumplen su función que es aportar cierta curiosidad al film y su poca presencia nos permite centrarnos en personajes como Ralph, Félix o Penélope. El final pues... a no ser que seas muy bueno previéndolos, como ya dije antes, te gustará bastante.
Y poco más, tan sólo deciros que espero que os haya gustado la película, que os haya gustado mi crítica y que gracias por pasaros por aquí. Un saludo y ya nos veremos en el futuro... o en el pasado.
Hoy voy a hablar de esa peliculilla que nos sorprendió las pasadas navidades con una idea de lo más original. Os hablo de "¡Rompe Ralph!". Contrariamente a lo yo creía hasta hace unos minutos, la película no es de Pixar (Lo cual cuesta creer, por lo bien hecha que está y la historia tan original e interesante que nos cuenta) sino de la compañía Disney que, por una vez, no nos bombardea con canciones en cada escena de la película. La historia gira entorno a Ralph, un villano que está harto de ver como su antagonista, "Fix' it" Félix, se lleva todo los aplausos y el reconocimiento mientras él no recibe el más mínimo ánimo. En una de sus noches en el bar de "Tapper", oye hablar de un nuevo juego donde podría ganar algo con lo que obtener cierto reconocimiento: La medalla del héroe. El juego en cuestión, Hero's Duty, es una mezcla entre Call of Duty, Halo y Mass Effect, y se trata del primer "mundo" que Ralph visitará. De hecho lo que ha decepcionado bastante, aunque eso no significa que sea una mala película ni mucho menos, es que nuestro protagonista solo visita dos mundos: Hero's Duty y Sugar rush, una especie de Mario Kart hecho de gominolas y dulces. Prefiero esto, ya que un bombardeo de personajes de varios videojuegos podría haber provocado una historia poco interesante y con varios hilos argumentales difíciles de enlazar de forma convincente. Lo que iba diciendo, en Sugar Rush, Ralph conocerá a Penélope, una niña que desea competir en las carreras del juego pero que, al tratarse de un "glitch" (es decir de un fallo del juego) no puede, siendo esta perseguida por la policía (Por cierto, este es uno de los chistes que más gracia me hizo, los polis eran Donuts) desencadenando una serie de situaciones y demás que no quiero destriparos aquí, tendréis que verla.
La película, aunque no tiene tan buenas bromas como "Toy Story", es graciosa pero lo verdaderamente importante no es el humor sino la historia que nos cuenta. Una historia emocionante y entretenida que nos hace reflexionar sobre el bien y el mal. Alguien dijo una vez que todo héroe necesita un villano que se ajuste a él, y Ralph es un buen ejemplo de ellos. Un ejemplo de que, aunque no prestemos atención a las personas que se cruzan en nuestra vida, sin ellas no seríamos nosotros mismos y que no todo es blanco o negro, bueno o malo, moral o amoral.
¿Lo bueno de esta película? Los personajes y la historia que nos cuentan. Me resulto muy divertida la escena en la que uno de los soldados de "Hero's Duty" habla de la comandante del juego, diciendo que "la programaron con la historia más trágica imaginable". Esa escena me recordó a otra de "El último gran héroe", donde el personaje se cuestionaba si los guionistas son conscientes del dolor que causan a sus personajes. También me gustó el giro final que, aunque los más hábiles a la hora de predecir finales se lo imaginaran, a mí me sorprendió y me agradó enormemente.
¿Lo malo? Bueno, es difícil buscarle algún fallo o algo que no te guste a esta película pero, como ya dije antes, muchos esperábamos más escenas con los personajes "famosos" que salen en ella. Zangief, Ryu o M. Bison de "Street Fighter", Kano de "Mortal Kombat" o Sonic, apenas salen unos minutos pero esto no es nada malo, cumplen su función que es aportar cierta curiosidad al film y su poca presencia nos permite centrarnos en personajes como Ralph, Félix o Penélope. El final pues... a no ser que seas muy bueno previéndolos, como ya dije antes, te gustará bastante.
Y poco más, tan sólo deciros que espero que os haya gustado la película, que os haya gustado mi crítica y que gracias por pasaros por aquí. Un saludo y ya nos veremos en el futuro... o en el pasado.
jueves, 11 de abril de 2013
1997: El rescate de John Carpenter.
En 1981, el cine ochentero apenas nos había dado un mero aperitivo de las delicias que nos depararía a lo largo de toda esa década. Antes de clásicos como "Los Cazafantasmas", "La Jungla de Cristal" o, una de mis favoritas, "Regreso al Futuro"; John Carpenter nos sorprendió con una película que mezclaba acción, ciencia ficción y cierto suspense: "1997: Rescate en Nueva York."
Cartel promocional de la película.
La historia gira entorno a un ex-militar, ex-héroe de guerra y, en definitiva y como decía una famosa frase, ex-buen tipo. El nombre de nuestro particular héroe es Serpiente Plissken ¿Cómo? ¿Qué os suena eso de "Serpiente"? Lógico, puesto que este personaje sería la inspiración para los creadores del famoso Metal Gear Solid (¿Pero qué coño? ¿Ha dicho Metal Gear Solid?) para crear a uno de los mayores héroes de nuestra infancia, al menos de mi generación: Solid Snake. Dicho este dato curioso, el señor Plissken (bien interpratado por Kurt Russel) es lo que en el cine se conoce como "un Badass", es decir, no se trata de hacerse el duro sino de ser realmente un duro del cine. Por ejemplo, cuando el jefe de policía de la ciudad-cárcel (Sí, efectivamente Carpenter pensaba que en 1997 la ciudad de Nueva York sería una enorme cárcel aislada) le pide, o mejor dicho le obliga, a que rescate al presidente de los EEUU que, debido a un acto terrorista frustrado, se encuentra prisionero en la isla de Manhattan. "Debe usted rescatar al presidente" Es la orden del personaje de Cleef y la respuesta de nuestro héroe no es otra que "¿Presidente de qué?". También destaca al escena en la que, en medio de todo el caos, Serpiente se toma unos minutos para sentarse en una silla, en plena calle y a altas horas de la madrugada, sin preocuparle las bandas que puedan asaltarle.
La premisa puede parecer algo simplista pero, como dijo Walter Sobchak, "Su belleza radica en su sencillez". Además no es el inicio lo que nos interesa, sino el desarrollo de la historia que, por supuesto, no os pienso destripar. Sólo deciros que, vale la pena ver la película por varias razones:
- Es una de las últimas películas que hizo Lee Van Cleef, sempiterno villano del cine, antes de fallecer. Y una de las pocas en las que no hace de malo, al menos, no del todo.
- Porque es un icono del cine ochentero en general y del género apocalíptico en particular.
- Y, por supuesto, porque es de John Carpenter, uno de los mejores directores de esa década y todo un maestro del terror y la ciencia ficción.
Atentos también al magnífico plantel de secundarios que acompañan a Cleef y a Russell, entre los que destacan un taxista poco ortodoxo interpertado por Ernest Borgnine (descanse en paz, Ernie), un contrabandista de Gasolina al que da vida Harry Dean Stanton (el preso chiflado con el que realizaban las pruebas de la silla eléctrica en "La milla verde") y un "Duque" de Nueva York y, principal villano al que debe enfrentarse Plissken si quiere rescatar al presidente, interpretado por Isaac Hayes (quien se hizo famoso por crear e interpretar la sintonía principal de "Shaft", todo un clásico de la Blaxploitation).
En definitiva, si aún no la habéis visto o os han entrado ganas de volver al verla al leer estas líneas, adelante porque... una buena película, cómo un buen libro, nunca se ha visto lo suficiente.
Pd: Carpenter siempre ha sido experto en mostrarnos la cara más decadente de la sociedad americana pero, sin duda, en esta película no podemos sino maravillarnos por ese reflejo en un espejo roto que nos da de su nación.
Cartel promocional de la película.
La historia gira entorno a un ex-militar, ex-héroe de guerra y, en definitiva y como decía una famosa frase, ex-buen tipo. El nombre de nuestro particular héroe es Serpiente Plissken ¿Cómo? ¿Qué os suena eso de "Serpiente"? Lógico, puesto que este personaje sería la inspiración para los creadores del famoso Metal Gear Solid (¿Pero qué coño? ¿Ha dicho Metal Gear Solid?) para crear a uno de los mayores héroes de nuestra infancia, al menos de mi generación: Solid Snake. Dicho este dato curioso, el señor Plissken (bien interpratado por Kurt Russel) es lo que en el cine se conoce como "un Badass", es decir, no se trata de hacerse el duro sino de ser realmente un duro del cine. Por ejemplo, cuando el jefe de policía de la ciudad-cárcel (Sí, efectivamente Carpenter pensaba que en 1997 la ciudad de Nueva York sería una enorme cárcel aislada) le pide, o mejor dicho le obliga, a que rescate al presidente de los EEUU que, debido a un acto terrorista frustrado, se encuentra prisionero en la isla de Manhattan. "Debe usted rescatar al presidente" Es la orden del personaje de Cleef y la respuesta de nuestro héroe no es otra que "¿Presidente de qué?". También destaca al escena en la que, en medio de todo el caos, Serpiente se toma unos minutos para sentarse en una silla, en plena calle y a altas horas de la madrugada, sin preocuparle las bandas que puedan asaltarle.
La premisa puede parecer algo simplista pero, como dijo Walter Sobchak, "Su belleza radica en su sencillez". Además no es el inicio lo que nos interesa, sino el desarrollo de la historia que, por supuesto, no os pienso destripar. Sólo deciros que, vale la pena ver la película por varias razones:
- Es una de las últimas películas que hizo Lee Van Cleef, sempiterno villano del cine, antes de fallecer. Y una de las pocas en las que no hace de malo, al menos, no del todo.
- Porque es un icono del cine ochentero en general y del género apocalíptico en particular.
- Y, por supuesto, porque es de John Carpenter, uno de los mejores directores de esa década y todo un maestro del terror y la ciencia ficción.
Atentos también al magnífico plantel de secundarios que acompañan a Cleef y a Russell, entre los que destacan un taxista poco ortodoxo interpertado por Ernest Borgnine (descanse en paz, Ernie), un contrabandista de Gasolina al que da vida Harry Dean Stanton (el preso chiflado con el que realizaban las pruebas de la silla eléctrica en "La milla verde") y un "Duque" de Nueva York y, principal villano al que debe enfrentarse Plissken si quiere rescatar al presidente, interpretado por Isaac Hayes (quien se hizo famoso por crear e interpretar la sintonía principal de "Shaft", todo un clásico de la Blaxploitation).
En definitiva, si aún no la habéis visto o os han entrado ganas de volver al verla al leer estas líneas, adelante porque... una buena película, cómo un buen libro, nunca se ha visto lo suficiente.
Pd: Carpenter siempre ha sido experto en mostrarnos la cara más decadente de la sociedad americana pero, sin duda, en esta película no podemos sino maravillarnos por ese reflejo en un espejo roto que nos da de su nación.
domingo, 24 de marzo de 2013
Pequeña Miss Sunshine: Esa joyita del cine independiente americano.
Hoy, día de tranquilidad, de peli y sofá, he visto una película que tenía pendiente desde hace bastante tiempo y que me ha sorprendido gratamente. Hablo de "Little Miss Sunshine", la historia de una familia atípica de los Estados Unidos que emprende una pequeña odisea en busca de la realización personal de la pequeña de la familia. Esta meta llegará en forma de concurso de belleza infantil. Esta familia, que es de todo menos normal, está compuesta por: Un padre experto en programas para alcanzar el éxito que, irónicamente, no tienen éxito comercial, un abuelo heroinómano y con incontinencia verbal (Magistral Alan Arkin en el papel del anciano), un adolescente aficionado a Nietzsche y con mutismo voluntario, un hermano homosexual y experto en Proust profundamente deprimido por el abandono de su novio y su hermana, la "Mater" de la familia que pretende dar un poco de estabilidad a este caos. Junto a este variopinto grupo, se encuentra nuestra protagonista, una niña de siete años que es capaz de despertar la simpatía del espectador con una simple sonrisilla. Claro ejemplo de ello, es la escena de la gasolinera o la de la prueba de baile en el concurso de belleza. El papel corre a cargo de Abigail Breslin, a quien ya vimos en películas como "Señales" o "Zombieland". Completan el reparto profesionales como Steve Carrell (el afamado Michael Scott de "The Office") dando vida a nuestro deprimido experto en Proust y quien, junto a Paul Dano, nos brinda algunas de las escenas más destacables de la película. El papel de patriarca de la familia lo desempeña el siempre correcto Greg Kinnear que, en mi opinión, no hacía una película tan buena desde "Mejor... Imposible". El reparto lo completa Toni Collette (protagonista de la serie "United States of Tara") que da vida a la madre de la familia, además de otros actores como Bryan Cranston (quien se hizo famoso por ser "el padre de Malcolm" o por su papel en "Breaking Bad" ).
Cartel y caratula de DVD, de la película
Cartel y caratula de DVD, de la película
La película es perfecta en muchos sentidos, fotografía, montaje, sonido, y, si tuviéramos que mencionar algún fallo sería que ciertas escenas dramáticas parecen demasiado forzadas, aunque no son muchas.
En definitiva, una película que no decepcionará nadie ya sean amantes de las tragicomedias, del cine independiente o, simplemente, desean ver una película diferente. Ahora sólo os falta disfrutar de esta historia familiar no apta para todas las familias.
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